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Bienestar animal/derechos animales

injured pig

hen slaughterhouse

sows in metal stalls

sows in metal stalls

Más de 65.000 millones animales son sacrificados cada año en todo el mundo sólo como alimento (sin incluir el pescado). La ganadería intensiva es el único modo de producir esta ingente cantidad de carne. Se trata de un método que ni siquiera permite a los animales disfrutar de las necesidades más básicas. Una gran limitación de movimiento vital, oscuridad, mutilación sin anestesia y problemas derivados de la cría selectiva, son el precio que estas criaturas, capaces de sentir dolor y miedo, deben pagar para proporcionarnos esta enorme cantidad de carne. La inexplicable brutalidad para con los animales ha sido documentada incontables veces durante su transporte y, por supuesto, en el matadero.

Reconocer que los animales son seres con capacidad de sentir, durante los últimos años ha supuesto un cambio de actitud en el modo en el que se tiene a los animales. Es muy probable que la próxima generación simplemente deje de aceptar prácticas como las jaulas en batería, el confinamiento de cerdos o el transporte de animales vivos. Quizás, la próxima generación incluso le dará totalmente la espalda al sacrificio de animales. Los estudios sobre etología (investigación sobre el comportamiento animal) no muestran que, respecto a la conciencia, inteligencia y capacidad de sentir dolor, muchos animales están más desarrollados que los bebés humanos.

Algunos de los métodos más crueles de la ganadería intensiva son los que se emplean con los animales domésticos más inteligentes y sociales, por ejemplo, los cerdos. Los cerdos de cría son cerdos hembra que deben "producir" lechones para la producción porcina, viven hacinados en jaulas individuales metálicas que tiene prácticamente el mismo tamaño que su cuerpo. No pueden ni girar sobre sí mismos, no tiene lecho sobre el que dormir sobre el suelo de cemento y sólo pueden o estar de pié o dejarse caer. Una zanja con una rejilla justo detrás del cerdo, facilita la retirada de sus residuos. Este hacinamiento y aislamiento de estos animales sociales por naturaleza, es una tortura animal. A menudo las lesiones incluyen patas y articulaciones infectadas e hinchadas, la piel a carne viva roza contra las barras y los propios excrementos del animal. Los cerdos sólo descansan sobre sus patas traseras, con la cabeza hacia abajo y los ojos práctica o totalmente cerrados "lloran", como así lo han llamado los investigadores que estudian el comportamiento.

La gran mayoría de las gallinas ponedoras, malviven en jaulas en batería con otras gallinas. Estas jaulas están apiladas unas encima de otras. En algunos países, una gallina tiene el espacio de aproximadamente una hoja de papel A4, y es apoyan en un suelo de alambre. En otros países, tienen incluso menos espacio. El comportamiento normal, y necesario para los pollos, como estirar las alas, rascarse, poder encontrar un lugar tranquilo donde poner sus huevos sin anda que las moleste y escaparse en caso de agresión de otras gallinas está forzosamente suprimido durante la mayor parte de la vida de la gallina sometida a este tipo de explotación agrícola.

El transporte de animales vivos, que a veces implica largos viajes a través del mundo, la falta de cuidados, la brutalidad de los mataderos, y el sadismo hacia los animales han sido filmados en secreto: Todo esto, y más, nos muestra que el modo en el que usamos a los animales en la actualidad para alimentarnos a nosotros mismos supone un enorme dolor y sufrimiento a un número incontable de criaturas.