Para el mundo

 
 
 
 

MEDIO AMBIENtE  

cattle grazing rainforest

slashing and burning

soil erosion

La producción de carne, leche y huevos derivados de animales, en otras palabras, la ganadería, supone una enorme presión sobre el medio ambiente. Los excrementos producidos por los animales de granja contaminan nuestra agua y por supuesto, a su vez también el mar. Además, la ganadería es la responsable de la generación de una de las mayores fuentes de dióxido de carbono, y la única fuente a gran escala de emisiones tanto de metano como de óxido nitrógeno. Estos son los principales causantes del calentamiento global.

Debido al hecho de que la mayor parte del pienso con el que se alimenta al ganado es consumido por procesos metabólicos del animal así como para el crecimiento óseo, es evidente que sólo una pequeña parte del pienso se transforma en tejido muscular, es decir, carne. Por lo tanto, se necesita una gran superficie de tierra para cultivar el pienso suficiente para producir un pequeño trozo de carne. Esto supone, entre otras cosas, un mayor consumo de combustible fósiles mediante el uso de una maquinaria agrícola sobre el terreno que a su vez genera unos mayores niveles de dióxido de carbono, que provoca al efecto invernadero, liberado a partir de la combustión de los combustibles fósiles. Una gran parte de la tierra usada para el pasto del ganado y para la cosecha de monocultivos es tierra, que una vez fue selva húmeda, destruida por el arado y la quema del terreno. Este método de arado y quema es el responsable de la principal pérdida de selva húmeda y, además, la quema libera dióxido de carbono y destruye bosques que habrían podido absorber dicho dióxido de carbono. El arado y quema, por lo tanto pude interpretarse como una doble causa de la cantidad de daño al clima.

La mayoría de los monocultivos y sobrepastoreo son las principales causas de la erosión del suelo y la pérdida de suelo fértil. Un problema adicional provocado por la producción de carne es la enorme cantidad de agua necesaria, no sólo el agua para los cultivos, sino agua de bebida para los propios animales: Para producir 1 kg de carne, se requieren 25000 litros de agua. Para producir 1 kg de tomates, se necesitan 290 litros y para 1 kg de habas de soja, 4800 litros. Cabe observar que las habas de soja contienen más proteína que la carne de vacuno.